
Ayer por la mañana cogí un taxi para ir al trabajo. El señor taxista era muy simpático y muy charlatán, cosa que cuando estás de buen humor suele ser agradable. El trayecto era sólo de unos minutos y no iba a dar para mucho... Los típicos comentarios sobre el calor que hace últimamente, el poco tiempo libre que tenemos todos en el mundo de hoy en día en general, y como no, la crisis.
Todo empezó muy en la línea de Leonard Cohen y su canción Everybody Knows, cuando dice aquello de que "the poor stay poor and the rich get rich", pero en cuestión de segundos el buen hombre pasó prácticamente de citar a este poeta de la segunda mitad del siglo XX a retroceder a los años 30 y prácticamente citar a un personaje, casualmente otro señor taxista, de la novela de Evelyn Waugh Vile Bodies: "Lo que hace falta es una guerra que se lleve a todos los que roban y nos deje sólo a los que no lo hacemos." Así habló el señor taxista, pero el de verdad y no el ficticio. El disgusto de éste último lo causaban las anzandas de los jóvenes radiantes de la Inglaterra del período de entreguerras, y el calvario por el que les quería hacer pasar, siendo el mismo, estaba expresado en términos mucho más desagrables, "the sound of guns and the smell of gas".
Una servidora, al igual que Adam Fenwick-Symes, estaba pasmada en el asiento trasero sin poder dar crédito a lo que había oído. A lo mejor, si no hubiese hecho ninguna asociación, habría sido capaz de dar una respuesta, aunque hubiese sido la misma que dio Adam, pero en el momento en que la escena de Evelyn Waugh se me vino a la mente me embargaron pensamientos pesimistas... Básicamente, que no hemos cambiado tanto desde los años 30 hasta ahora.
2 comentarios:
Ah, sí... no es nueva, ni dicen que buena, la idea de que la guerra limpia, pule y da esplendor. Tal vez sea cierto. Porque sin duda en la guerra muere mucha gente ¡y hay tanta gente que no merece vivir! Lo malo es que a lo mejor los que mueren no sean los que lo merezcan o no sólo... Y también es cierto que entre los que probablemente no se merezcan ni medio segundo de existencia sean esos a los que precisamente les sobra: jóvenes bobos, aburridos, ...
Bueno, y Vile Bodies era un pestiño, pero nadie niega que hasta un pestiño tiene sus cositas
Usando la misma lógica de ese taxista,no crees que podrías haber utilizado tus cordones de los zapatos para estrangularle como a Carlo Rizzi y evitar futuros problemas con otros clientes?;P
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